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CORRESPONDENCIA

 

Lunes, 03 de Marzo de 2025



Vaticano ordena expulsión del Opus Dei del pederasta del Gaztelueta.- Carmen Cha

 

El Vaticano ordena la expulsión del Opus Dei del pederasta del "caso Gaztelueta"

La noticia en Religión Digital

Ana Cuevas, madre del abusado, tras la sentencia

 “Son crueles, no mencionan la actuación de Silverio Nieto, de Ladaria y del Opus de encubrimiento, complicidad y persecución a la víctima y a su familia”, cuestiona Ana, quien insiste en que la sentencia “no reconoce que hubo errores en la investigación, algo que reconocieron públicamente en su día”.

La madre de la víctima critica el fallo vaticano 

 

 

 





Hechos que revivo viendo El Minuto Heroico.- Tuces

 

Hechos que revivo viendo “El Minuto Heroico”

Tuces, 3/03/2025

 

Aprovecho para agradecer a Mónica Terribas, a su equipo y a todas las personas que participaron en la docuserie, por su valentía y claridad para compartir sus vivencias en el opus dei.

La primera cosa que quería contar trata justo sobre el Minuto Heroico. Se trata de que hay levantarse inmediatamente cuando suena el despertador o el timbre. Nuestras habitaciones daban a un patio central, eran habitaciones individuales, dormíamos solas. Un día, qué sorpresa la mía cuando otra nax me dice:

            -¿Tenés un momento?, tengo algo para decirte. (Típica frase para saber que se venía una corrección fraterna).

            -Claro, respondí.

            -Te quería decir que pongas los medios para vivir el minuto heroico porque se nota que no lo estás viviendo.

            Ok, gracias, le dije. (No se debía responder nada más ante una corrección fraterna).

Acto seguido fui al despacho de dirección y le pregunté a la directora:

            Si la corrección fraterna se hace sobre algo externo que uno ve en la otra persona: una falta de orden, una mala contestación, una falta de puntualidad… ¿cómo me van a decir que no viví el Minuto Heroico si duermo sola, si nadie me ve?

            , -me dijo la directora-. Me han dicho que eres la última que abre su ventana, que da al patio central.

Por lo visto la mayoría besaba el piso, decía Serviam y abría la ventana. Yo la abría al salir de la habitación. Se dio por hecho que no estaba viviendo algo “tan sumamente importante” como el Minuto heroico. Qué absurda la suposición de dicha falta si nadie me veía.

El siguiente recuerdo se refiere al planchero. Me impactó ver en la serie a dos numerarias auxiliares planchando. Efectivamente, así estaban dispuestas las tablas de planchar, nos dábamos la espalda unas a otras. Sólo veías a una mujer de espaldas con la cabeza media agachada mirando lo que planchaba. De vez en cuando alguna contaba algo gracioso y nos reíamos, pero no nos veíamos las caras u otra invitaba a rezar una parte del rosario en voz alta. Eran muchos ratos de silencio planchando.

Después de comer empezaba el T.T.T (Tiempo de Trabajo de la Tarde). Debíamos estar en silencio, acompañando “el sufrimiento de Jesús en la Cruz”. Se hablaba lo estrictamente necesario. Si no lo cumplías o no ayudabas a las demás a cuidarlo, te advertían con una corrección fraterna.

Me impresiona como en el opus dei tenían todo pensado. Nada estaba puesto al azar. Ahora me parece evidente que las tablas de planchar, en los centros en los que viví y en los de otros países, estaban dispuestas para no distraerse mirándose ni gesticulando con las manos. Todo dispuesto para que el trabajo rinda, que es lo que realmente les importaba. Que el trabajo salga en tiempo y forma y cuando la forma no le gustaba a la numeraria que iba guardando las camisas ya dobladas en los casilleros, te las devolvía para que las plancharas y doblaras nuevamente.

Ahora, en casas de familias ya casi no se plancha. Siguiendo con el planchero recordé que en el Centro de Estudios había una habitación aparte con dos paredes de vidrio donde se planchaban sábanas y manteles. Era un rodillo grande a gas, entraban dos sábanas dobladas a lo largo. Dos nax nos encerrábamos a planchar. Era tremendo el olor a gas. Yo terminaba con dolor de cabeza, media descompuesta por el olor y el vapor que se levantaba al pasar las sábanas por el rodillo. No recuerdo a cuántos grados estaría, pero lo suficiente como para secar una sábana muy húmeda de dos pasadas, salían  acartonadas, como almidonadas. El día anterior una de planchero pasaba a ayudar a la nax del lavadero a doblar las sábanas.

Estas historias recordé al ver la docuserie.

Para terminar, quiero hacer un breve comentario a lo dicho por el vicario de México, Carlos Núñez. ¡Qué lamentable sus palabras! Repite lo que manda a decir el opus dei. Como sacerdote pensé que, mínimamente, sabría lo que es una numeraria auxiliar. Le digo: Intente tocar el corazón de Cristo para ablandar el suyo. Solo así podrá comprender y sanar el sufrimiento de las personas. No es como usted dice: narraciones inexistentes. Son vivencias dolorosas. Acaso a usted ¿no le duele lo que hayan sufrido estas personas? Se excusa diciendo que algunas cosas cambiaron. Entonces, durante un largo tiempo hicieron las cosas mal. Si no ¿por qué cambiarlas?

Además, le pido que, como sacerdote, no trate a las personas por su condición social. Sea más empático, no tome a la ligera el sufrimiento de tantas mujeres. O fíjese bien, porque me parece que le están informando mal. Son muchas más de dieciocho las Numerarias auxiliares que han dejado el opus dei. Es una vergüenza que estén permitiendo represalias contra las ex Numerarias auxiliares.

Seguiría… pero acá termino.

Tuces





La desfachatez del Vicario de México.- Agustina

 

La desfachatez del Vicario de México

            Este señor, al que el Opus Dei convirtió en sacerdote sin vocación alguna para el sacerdocio (La vocación sacerdotal en la Obra), tiene la desfachatez de afirmar que las denuncias mencionadas en la docuserie son inexistentes. Según él, la serie El Minuto Heroico trata de reclamaciones que, desde su "postura y posición", no tienen fundamento. Asegura que nunca ha habido en el Opus Dei reclutamiento no informado, ni trata de personas, ni servidumbres, ni sistemas abusivos para manipular a las personas.

            Miente desde su "postura y posición". Si alguien sabe de los problemas que enfrentan las auxiliares en México, ese es él por su cargo de Vicario. Y, como principal responsable de lo que ocurre con las numerarias auxiliares mexicanas, no puede olvidar la denuncia que pesa sobre sus “hermanos” argentinos, también sacerdotes del Opus Dei, acusados de trata de personas y reducción a la servidumbre tras la denuncia de 43 ex auxiliares argentinas: Indagatoria de cuatro sacerdotes del Opus Dei acusados de trata de personas y reducción a la servidumbre.

            El problema es real y ocurre bajo su mirada y responsabilidad.

Agustina López de los Mozos Muñoz

 

Vicario del Opus Dei responde a acusaciones en El Minuto Heroico

Dalia Gutiérrez – 22/02/2025

Las mujeres que comparten sus testimonios de abuso en la serie documental El Minuto Heroico: Yo También Dejé el Opus Dei merecen comprensión, pero las acusaciones que realizan son inexistentes, aseguró ayer Carlos Antonio Núñez Aispuro, Vicario de esta prelatura católica para el norte de México.

En entrevista, el presbítero afirmó que la institución nunca ha tenido la intención de dañar a sus integrantes, contrario a lo que muestra la producción.

"Las personas que aparecen en el documental merecen toda nuestra comprensión porque narran un sufrimiento, y a nosotros también nos duele", señaló el sacerdote. "El documental habla de acusaciones que, desde mi postura y posición, son inexistentes. Nunca ha habido en el Opus Dei reclutamiento no informado, ni trata de personas, ni servidumbres, ni sistemas abusivos para manipular personas", agregó.

El documental y sus denuncias

GENTE publicó ayer que la serie española, creada por Mónica Terribas y disponible en la plataforma Max, presenta a 13 mujeres de diversas edades y origen que aseguran haber sufrido distintos tipos de violencia cuando fueron parte del Opus Dei, entre los años 80 e inicios de los 2000.

A lo largo de cuatro capítulos de una hora, la serie muestra cómo estas mujeres fueron "captadas" en su adolescencia —en ocasiones sin consentimiento parental— para integrarse al Opus Dei, una prelatura de la Iglesia católica fundada en 1928 por el sacerdote Josemaría Escrivá de Balaguer.

Sus historias cuentan que, una vez dentro, se les exigía cumplir con una serie de normas, asumir promesas de pobreza, fidelidad y castidad, así como seguir una vida centrada en el trabajo, el apostolado y penitencias, tanto físicas (como el uso del cilicio) como mentales (a través del rezo).

El Opus Dei admite errores, pero rechaza las acusaciones

Aunque negó las acusaciones, Núñez Aispuro admitió que, a lo largo de la historia, ha habido equivocaciones que pudieron haber causado heridas a algunas personas.

"En ningún momento hay intención de causar dolor a nadie, muchísimo menos a quienes forman parte de nuestra propia familia espiritual. Cuando esto sucede, nos ha llevado a reflexionar para mejorar, cambiar modos de hacer y no caer en errores que puedan ser malinterpretados", dijo.

El vicario alegó que el documental toma una muestra muy pequeña de mujeres, dejando fuera a muchas personas que han tenido una experiencia positiva con el Opus Dei.

Sobre prácticas como el uso del cilicio, Núñez Aispuro señaló que se trata de una mortificación tradicional en la Iglesia, permitida siempre y cuando no cause daño a la salud corporal.

También comentó que ha acompañado casos de personas que buscan salir del Opus Dei porque sienten una gran exigencia, lo cual atribuyó a malas interpretaciones.

"Se ha hecho un protocolo de acompañamiento, sobre todo cuando son menores de edad o están en situación de vulnerabilidad, para que puedan denunciar cualquier situación que se salga de lo normal", explicó.

Artículo publicado en El Norte





La esquizofrenia del Opus Dei.- Eilad

En realidad lo siguiente no es algo que yo haya pensado, sino que ha sido una sugerencia de Celedonia (ex nax), que por diversos motivos no puede escribirlo y me ha pedido que lo haga. Y uso mis palabras, aunque sus ideas.

Parece que ha sido costumbre inveterada en el Opus Dei la separación clasista entre numerarias auxiliares (nax) y numerarias a secas. Y esto a pesar de que la Obra publicita frases de san Josemaría como la siguiente: «¡Nadie es más que otro, ninguno! ¡Todos somos iguales!». Esto se debería haber mostrado, ya en vida del santo, en la práctica, no en la teoría. Pero como tantas cosas no fue así. Como llevar o no medias, llevar o no velo en Misa, y otras costumbres, muy laicas todas ellas, que ya no se hacen así.

Numerarias y numerarias auxiliares han tenido comedores separados desde siempre; incluso en un centro inaugurado en 1999 ya se proyectó de ese modo. También era costumbre llamarse de usted entre unas y otras, y que las nax antepusiesen «señorita» antes de dirigirse a las numerarias. Naturalmente ya no se hace así, y los del Opus Dei no querrán hablar de que, por indicación del santo fundador, lo han hecho así durante mucho tiempo.

Algo que enfadó a Celedonia fue que, en mayo de 1991, en las confidencias, fueron comentando a todas las nax que, entre numerarias y auxiliares, se iba a quitar lo de «señorita» y se iba a dejar de hablar de usted para pasar a hablar de tú. Pero esto no duró mucho. Poco después en una conversación una directora le dijó: «Oye, Celedonia, que, a partir de tal día, volvemos a hablarnos de usted, porque ha habido alguna numeraria que se ha sentido molesta». Celedonia contestó que quizá lo mejor sería que esa numeraria siguiese las indicaciones y se aguantase; y, como era una persona con carácter, le dijo a la directora que no pensaba volver al usted; y así lo hizo: las trataba de tú en el trabajo y en la tertulia. Con la consecuencia de que cada día volvía una auxiliar a la portería a hacerle la consabida corrección fraterna. Pero Celedonia no se arredró y le contestó: «dile que no lo voy a hacer; así que no te envíe más». Así pasó casi un año, hasta la beatificación.

Fue a otro centro, y la práctica se había sofisticado. Si había chicas de fuera, se trataban de tú; pero si no había, se volvía al usted. Esto que Celedonia –un poco indignada– me ha contado me ha recordado el siguiente episodio (Gal. 2, 11-4): «cuando llegó Cefas a Antioquía, tuve que encararme con él, porque era reprensible..., antes de que llegaran algunos de parte de Santiago, comía con los gentiles; pero cuando llegaron aquellos, se fue retirando y apartando por miedo a los de la circuncisión. Los demás judíos comenzaron a simular con él... Pero cuando vi que no se comportaban correctamente, según la verdad del Evangelio...».

Me sorprende que personas que se han dedicado a Dios y que leen el nuevo Testamento no caigan en la cuenta de que simular es comportarse incorrectamente «según la verdad del Evangelio». Pero los del Opus Dei tienen una cierta dificultad para hacer cosas opuestas a lo que dijo el fundador, aunque sean contrarias a «la verdad del Evangelio». En concreto Celedonia me contó que, «hacia 1999, a veces venían a comer o cenar chicas de San Rafael. Normalmente comíamos las nax y las numerarias separadas, pero si venía alguna chica, entonces comíamos todas juntas». Celedonia, como San Pablo, protestó «¿esto qué es?». Y la respuesta: «Bueno..., es que es una indicación..., hay que vivirlo así...».

Esto no parece ser cosa de un centro porque, en otro centro al que acudió a finales de 1999, vio que desayunaban juntas nax y numerarias. Celedonia preguntó a otra nax si se hacía siempre así. La otra nax respondió que había habido una indicación para que comiesen todas juntas cuando había chicas de fuera (se refiere a gente de fuera de la Obra). Pero, si no las había, volvían a comer en lugares separados.

Eilad, con ideas de Celedonia.





Auténticas Vidas.- Mercedes, ex numeraria auxiliar (1).-Ágora Coloquios

 

Mercedes, mexicana, ex numeraria auxiliar (1)

Quise ser contadora y terminé como numeraria auxiliar

 





El numerario proselitista.- Diego Sala Cuartero

Corrían los primeros ochenta cuando tenía pegado como una lapa a un numerario un par de años mayor mientras yo estudiaba segundo de medicina (18 años). No había teléfono móvil ni internet pero el campeón se las arreglaba para tenerme marcado todos los días. Hasta mi madre llegó a dudar si era hijo suyo.

Yo iba a estudiar con unos amigos a un centro llamado Araya en una zona exclusiva de Caracas. Así hasta que consiguieron que pitara como numerario, mi carta se la di al cura que era consiliario del opus en Venezuela para aquel entonces. El tipo me hizo la típica indicación: "no le digas nada a tus padres porque puede que no entiendan".

Esa frase hizo sonar la alarma anti nuclear en mi cabeza, mi madre era entonces mi confidente, lo sabía todo sobre mí. Esa noche no hablé con ella, no dormí y al día siguiente fuí al cura:

- Por favor, don fulano, deme la carta porque me retracto.
- Esa carta no tiene ningún valor.
- Pues por eso, démela.
- Recuerda que la puerta para salir es ancha pero para volver estrecha.
- Perfecto, la carta. Me dió la carta, la hice añicos y la tiré a la basura.

Después vino lo destacable: no supe nada más, más nunca, del numerario lapa que se hacía pasar por mi mejor amigo. Me quedé pensando: bueno, era todo una farsa.

Treinta años mas tarde me enteré que el falso amigo dejó el opus también, se juntó con una fémina y tiene dos hijos. Me parece muy bien por él pero ¿y las personas a las que defraudó y manipuló en sus días opusinos? ¿Les pidió perdón por intentar inducirlos a lo que luego él mismo rechazó?

Por mi parte no es que lo perdone, es que pasó automáticamente a la irrelevancia cuando comprendí que su interés en mí era rellenar su Lista de San José. También vi por aquellos días a otro numerario que se había salido. Por lo menos no me matraqueó como el otro. No estaría en su Lista de San José.

Esta historia trae otro aspecto destacable de la secta: cuando la gente se sale como lo hizo mi supuesto amigo ¿pide perdón a los que malogró cuando estaba? Porque ¿es eso el proselitismo?, una obligación de atraer gente con mentiras a lo que luego ellos mismos se dan cuenta que es un fraude. Luego que cada palo aguante su vela, ¿verdad? ¡Qué vergüenza!

Bendito sea el nombre de Dios.
Valencia, 3 de marzo de 2025



El proceso de recuperación a través de psicólogos es imprescindible.- Abril B.

 

Mònica Terribas Sala Directora de la docuserie ‘El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei’

“El proceso de recuperación a través de psicólogos es imprescindible para salir del Opus Dei”

Ha dirigido una serie documental que emite Max, donde trece mujeres de distintas edades y lugares del mundo denuncian vulneraciones de derechos y abusos en el Opus Dei

 

Jesús Barcos – Pamplona, 02/03/2025

La periodista Mònica Terribas (Barcelona, 1968) trabaja en el desarrollo de proyectos documentales de investigación en Mediapro Studio. Es también doctora en Filosofía y profesora titular del Departamento de Periodismo y Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra desde 1993. Entre su extensa trayectoria destaca su cargo de directora de Televisió de Catalunya (TV3), de 2008 a 2012. También condujo el matinal de Catalunya Ràdio desde 2013 a 2020. Recientemente ha dirigido la docuserie El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei, que emite Max. Cuatro capítulos donde 13 mujeres relatan su experiencia de abusos en la institución fundada por José María Escrivá de Balaguer.

 

¿Con qué sensación global concluyó esta docuserie?

La máxima satisfacción que puede tener un trabajo de este tipo es que muchísimas personas desconocidas de todos los puntos del planeta te empiecen a escribir y a decirte que esto también les sucedió, o vivencias más fuertes, y me contaran historias muy similares. Eso quiere decir que el trabajo de investigación con las trece mujeres que salen en la serie y con más que no salen se confirma. No estamos hablando de casos aislados, de unas pocas experiencias negativas, sino de una manera de funcionar de la institución que da al traste con la tranquilidad, la independencia y la libertad de mucha gente. Así que la sensación cuando se empezó a emitir en Max es que había detrás montones y montones de personas que se identificaban. He tenido ocasión de hablar con muchas. Desde luego, el Opus Dei debería hablar con todas ellas y reparar lo sucedido, porque esto no se soluciona pidiendo perdón y diciendo que es una excepción, porque realmente no lo es. 

Entrevista completa en Noticias de Navarra





Las secuelas psicológicas son de estrés postraumático.- Claudia Carrero

 

Vivir en el Opus Dei: “Las secuelas psicológicas son de estrés postraumático”

Un encuentro nacional en Santiago analiza el comportamiento de grupos con tendencias sectarias, muchos de ellos integrados en la sociedad gallega

 

Gloria Montenegro, 26/02/2025
Publicado en gallego en GCiencia - Periodismo y Divulgación

 

“Durante años viví una doble vida: por la mañana era Marina, la tía súper divertida que iba a la universidad, y por la tarde me machacaba para cumplir las normas del Opus Dei ” . Habla Marina Pereda, ex miembro del grupo religioso. El abuso psicológico, la doctrina coercitiva, el control ambiental o la manipulación emocional son algunas de las características que llevan a clasificar a un grupo como secta. No siempre es fácil identificar estos patrones y, para concienciar a la sociedad sobre ello, la Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP) celebra este fin de semana en Santiago el X Encuentro Nacional sobre Abuso Psicológico y Sectas.

Artículo completo

 




 

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