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CORRESPONDENCIA

 

Miércoles, 19 de Febrero de 2025



Un comportamiento miserable.- Tuces

 

Un comportamiento miserable

Tuces, 19/02/2025

 

Después de años de haber abandonado el Opus Dei, recién ahora comprendo los modos y actitudes que tuvieron conmigo, en especial los de la directora del centro donde vivía y la directora de auxiliares de la Delegación. Hoy veo con claridad lo miserable de su comportamiento. La directora del centro era consciente de mi situación; llevaba tiempo diciéndole que no encontraba sentido a mi vida en el Opus Dei, entre otras cosas.

Una semana antes de dejar el centro, un domingo dejé en la dirección un sobre que contenía una carta dirigida al entonces Prelado del Opus Dei, Javier Echevarría, en la que explicaba mis motivos y mi decisión de abandonar la institución. Junto a la carta, incluí el anillo de la fidelidad, manifestando que para mí ya no tenía sentido usarlo y que debía disponer de él. Unos días antes, las mortificaciones corporales que durante años había llevado a confesar—por no cumplirlas o posponerlas—terminaron en la basura, sin que sintiera ninguna culpa por ello...



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Más educación y menos adoctrinamiento.- Yatzil

 

MÁS EDUCACIÓN Y MENOS ADOCTRINAMIENTO

 

Yatzil, 19/02/2025

 

Hola,

 

Escribo porque acabo de ver el documental “El minuto heroico” que está en HBO MAX y quiero contar mi experiencia durante unos pocos años que estudié en la Universidad del Istmo en Guatemala. No soy parte ni he sido nunca parte del Opus Dei, pero en mi país cuesta no toparse con esta “asociación”. 

 

De joven (20 años), me casé y tuve un hijo. La relación en la que estaba era una de abuso, de la cual logré salir unos 5 años más tarde. Pude también graduarme de la Universidad Nacional y debido a los horarios exhaustivos de trabajo y la poca remuneración que recibí con relación al tiempo que invertía, decidí responder a un anuncio de trabajo como docente de ciencias en el cual fui muy exitosa. Sin embargo, debido a reformas educativas, este trabajo que representaba todos los ingresos que recibía para mi hijo y para mí, me solicitó sacar un título universitario en educación (el mío era en ramas de las ciencias)…



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Isabel, ¿tienes un momento?.- Heidi Berger

 

Isabel, ¿tienes un momento?

Heidi Berger, 19/02/2025

 

Navegando incauta por las redes, me topé con tres videítos que me sorprendieron: Isabel, tratando de explicar lo inexplicable.

A ver: “el trato con nuestras familias”. Podría escribir folios y folios sobre “el destrato”, así que decidí darle una oportunidad a ella y a la institución. Pero… ¡qué fiasco!

Isabel: dices tantas cosas sin decir nada, ¡qué cansancio! Que sí, que no, que cambiamos esto y que “vimos” que ahora decida cada una cómo compaginar sus obligaciones con la familia de origen (!) y esta familia sobrenatural.

Se te saltó entonces decir que hasta ahora decidíamos nosotras (las autoridades en general, el consejo local en particular) qué hacer; hemos tomado decisiones equivocadas, hemos hecho sufrir a la gente innecesariamente y las hemos separado de sus familias. Todo esto se te olvidó. Pero, claro, estabas tan mareada, hablando y sonriendo, que seguías hablando, seguías sonriendo: ¡así es imposible hilar un pensamiento coherente!

Decir que ahora cada una toma decisiones libremente sobre si asistir o no a su familia, callando los condicionamientos que implica una vida en la obra, es mentir abiertamente y reírte de la gente en la cara.

Mira, soy de las chicas del “relictis omnibus”, las numerarias esas que entregaban su sueldo porque es lo que Dios les pedía (!?). Ni cuentas paralelas, ni cajas de ahorros, ni nada. Decidir libremente implica poder actuar en consecuencia. A ver, te lo explico. Sin risitas irritantes, que es muy serio: en la oración “veo” que necesito asistir a mi familia. Para esto necesito dinero para el bus, el tren, el avión. Voy a la secretaría del centro y le digo: “Mira, necesito 500 euros para el tren y los tres días que tengo que pasar con mi herman@”. Que sí, que no, que estamos desprendidas, que somos pobres, que no hay dinero porque, justo este mes, pagamos tres cursos anuales en Saxum… y ni te digo si la que pregunta es una auxiliar o una administradora: que no puedes dejar el trabajo esos días, que no podemos reemplazarte, que somos madres de familia numerosa y pobre, y una caterva de sandeces.

Isabel: ¿te crees que la gente es tonta?

Segundo video: el trato con las que se van. Bueno, este es patético. Entre frases hechas, mentiras, ambigüedades y risitas–risitas–risitas (me duelen las mandíbulas de solo recordarte tiesa, sonriendo, pero tiesa). De las muchas barbaridades que dijiste, me quedo con esta: “pedimos perdón si no supimos acompañar” bla bla bla. Te enredas tanto que, al final, no me quedó claro si estás pidiendo perdón o si somos los ex, los que tenemos que pedirlo, por no haber sabido estar a la altura de las circunstancias.

“Por si no supimos…” ¿Perdón? ¿Dudas? ¿Estás dispuesta a pedir perdón por una presunta omisión? No es “por si”, es “pedimos perdón por no haber acompañado de la manera adecuada”. ¡Qué difícil reconocerlo, ¿verdad?! Y te parece imposible decirlo. ¡Y si quedase ahí!

Además de la omisión, está la acción: de decirle a la gente (a mí me lo han dicho) que, fuera de la obra, estarás más cerca del infierno. ¡Qué bonita manera de acompañar al que se quiere ir, ¿verdad?!

Decirle a la gente que tome pastillas y así prolongar su salida en una agonía inhumana.

Y a los que trabajaron en asuntos internos: auxiliares, administradoras, directoras, personal en obras corporativas. Aquí no cuela el “por si no hemos sabido acompañar”. Aquí están todos los que quedaron tirados en la calle y en la vida, después de haber dado generosamente su capacidad de trabajo a la obra.

Isabel, ¿tienes un momento? ¿Por qué sonríes? ¿De qué?

Y por último, lo último que pude, que no me dio el estómago para más: el corto sobre los documentos internos. Escuchándote, parece que el fundador y los “primeros” eran un grupo de boyscouts organizando actividades. Y, como no había Google, pintaban mapas para llegar a las excursiones. Y a esto se le llamaba experiencias, glosas, vademécums.

También te lías, también te contradices, también mientes. No reconoces abiertamente que habéis elegido el camino de los fariseos, poniendo cargas a la gente, un sinsentido de normas y costumbres.

Isabel, ¿tienes un momento? Dos consejos. El primero: tómate en serio a tu gente, a tu tribu. No te lo dije yo, te lo dijo clarísimo Patricia Lewis, sabiendo que aquí sí ibas a leerla. Tú y tus compañeras de dirección estáis viviendo una realidad paralela, cada vez más lejana a la de sus hermanas. Vela por ellas. Aterriza, por favor.

Segundo consejo: ¡tantas universidades, escuelas de negocios, profesionales! Pide ayuda. Que un@ psicólog@ de la familia hable contigo de lo que se ve y se oye en los videos. Lo que tú y los que lo hicieron no ven, pero es evidente. Se llama “análisis de imagen”. Habla con un experto en esto. Y, ya que estamos, búscate un experto en dirección de empresas: cómo gestionar problemas, cómo resolverlos.

Habéis perdido el Norte. Y cada vez se nota más.

Heidi Berger

 





El método Escrivá.- Guillaume

 

El método Escrivá: Cómo el Opus Dei convierte estudiantes brillantes en sirvientas sin sueldo

 

Por: Matias Rojas - 16.02.2025

En entrevista con El Desconcierto, el periodista de investigación, autor del libro "Opus" (Editorial Crítica), y la directora del documental "El minuto heroico: Yo dejé el Opus Dei", analizan los mecanismos de control y abusos dentro de la institución religiosa. La serie documental, primera en su tipo, recoge el testimonio de trece mujeres que experimentaron abusos psicológicos, laborales y espirituales dentro de la organización.

El Opus Dei, institución secular de la Iglesia católica fundada en España en 1928 por Josemaría Escrivá de Balaguer, ha enfrentado desde los años setenta severas críticas por sus dinámicas coercitivas. Sin embargo, "El minuto heroico" es la primera serie documental que aborda el tema con múltiples casos y versiones coincidentes. A través de trece testimonios de mujeres de diversos países y generaciones, el documental expone las experiencias de quienes sirvieron dentro de los diferentes rangos de la organización: numerarias, miembros que viven en centros de la organización), numerarias auxiliares (dedicadas al servicio doméstico) y agregadas (que viven con sus familias), todas las cuales decidieron abandonarla.

Por su parte, el libro "Opus" (Editorial Crítica) de Gareth Gore profundiza en la estructura económica y financiera de la institución, develando los mecanismos de poder y control que operan en su interior. Ambas investigaciones se complementan para ofrecer una mirada inédita sobre una de las organizaciones religiosas más influyentes en España y América Latina.

Reportaje completo en El Desconcierto

 





Rooms by the Sea y Opuslibros: Una Ventana Abierta a la Verdad.- Lvdovicvs


Rooms by the Sea
y Opuslibros: Una Ventana Abierta a la Verdad
Lvdovicvs, 19/02/2025

Hace unos veinte años, navegando por internet, llegué por primera vez a Opuslibros.org. No recuerdo con exactitud qué buscaba en ese momento, pero sí recuerdo lo primero que me llamó la atención: una imagen de la pintura Rooms by the Sea (1951) del artista norteamericano EdwardHopper. Aquella habitación solitaria, con sus paredes claras y su puerta abierta hacia el horizonte azul del mar, me transmitió una sensación de luz y libertad. Fue ese cuadro el que me invitó a explorar más a fondo la página que tenía delante, y me quedé, hasta el sol de hoy. 

Opuslibros ha sido, desde su fundación, esa misma ventana abierta para muchos. Como una habitación antes cerrada, donde solo se respiraba el aire viciado del control y el secreto, la labor incansable de Agustina y quienes han contribuido en el sitio ha permitido que el viento fresco de la verdad y la libertad entre a raudales. Durante más de dos décadas, esta plataforma ha servido de refugio y de altavoz para quienes han sido víctimas del Opus Dei, expuestos a abusos de conciencia, de poder y espirituales. A través de incontables testimonios, documentos y denuncias, ha arrojado luz sobre una organización que se esconde tras una fachada de santidad y disciplina, pero que en su interior alberga prácticas destructivas y controladoras.

Las noticias recientes confirman que el Opus Dei ya no puede ocultar sus sombras. En diversas partes del mundo, se acumulan denuncias y se exige justicia. Aquello que durante décadas se negó y silenció ahora está a la vista de todos. El Papa Francisco, en su firmeza por limpiar la Iglesia, ha reconocido y tipificado los abusos de conciencia, de poder y espirituales como verdaderos delitos dentro de la institución. Sus palabras resuenan con la lucha que desde hace más de veinte años se libra en Opuslibros: no se puede someter las conciencias, no se puede instrumentalizar la fe para el dominio y la manipulación.

Es imposible no relacionar esta lucha con la enseñanza del Papa Francisco sobre los abusos de poder, de conciencia y espirituales. Su documento Vos estis lux mundi marcó un punto de inflexión en la Iglesia, al tipificar estos abusos como delitos y abrir vías concretas para que las víctimas sean escuchadas y protegidas. Francisco ha señalado con claridad:

“El abuso de poder y de conciencia es también un delito y deja huellas profundas en las almas.” (Discurso a la Curia Romana, 21 de diciembre de 2018)

Hoy, mirar Rooms by the Sea sigue evocándome la misma sensación de aquel primer encuentro con Opuslibros: la certeza de que siempre hay una salida, que la verdad ilumina y que la libertad está del otro lado de la puerta. La labor de Agustina y de tantos colaboradores ha sido, para muchos, esa puerta abierta hacia la esperanza. Y como el mar que se extiende más allá del cuadro de Hopper, la verdad y la justicia seguirán su curso, imparables e infinitas. 

Lvdovicvs





Santidad y descanonización.- Eliad

Espero que me perdonéis estas elucubraciones de teología-ficción. Oí decir a Agustina en el documental que sería bueno repetir el proceso de Escrivá, y el lunes 17 de febrero, publicó una estampa bastante curiosa. Como sigo siendo católico, voy a intentar dar una interpretación de la canonización que pueda tener sentido para mí. Hay mucha gente que afirma que en una canonización el Papa es infalible. He visto un artículo, que parece informado, y defiende que los Papas no son infalibles en las canonizaciones. Sé también que hay un libro titulado «Are Canonizations Infallible?», pero para lo que voy a decir no creo que sea relevante si son o no infalibles. La mayor parte de los expertos sostienen que una beatificación no es infalible...



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Mónica Terribas, periodista, exige que el Opus Dei pague por el abuso.- Agustina

 

Mónica Terribas, periodista, exige que el Opus Dei pague por el abuso

 

Mónica Terribas, periodista cuenta detalles de la producción documental que a través de los testimonios de 13 mujeres denuncia al Opus Dei.

 

Por Paula Bistagnino – martes, 18 de febrero de 2025

A principios de 2020, la periodista catalana Mónica Terribas recibió un correo electrónico de una mujer a la que no conocía. En un puñado de líneas que firmaba María Roca estaba la génesis del documental El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei. “Enseguida quedé con ella en una cafetería y después de conversar como cuatro horas tuve la certeza de que tenía que investigar este tema”, dice la exdirectora de Televisió de Catalunya y directora de la miniserie de cuatro capítulos que acaba de estrenar Max España y ya está disponible en todo el mundo.

El de María Roca es uno de los 13 testimonios en primera persona de mujeres que pertenecieron a la organización católica Opus Dei en Europa, América Latina y Estados Unidos en distintos roles y rangos, aunque todas entrelazadas en un relato coral que sin distancias geográficas ni temporáneas coincide en una historia de abusos, manipulación y dolor. Terribas lo dice con claridad: “No son casos aislados, sino que se trata de un sistema que la institución ha instalado en el mundo”.

Entrevista completa en Los Ángeles Press

 





Gracias a Dios no acabé en el Opus.- Dosmares

 

Gracias a Dios no acabé en el Opus

Dosmares, 19/02/2025

 

¡Hola!

Hoy mismo me he acabado el documental "El minuto heroico: yo también dejé el Opus Dei". Primeramente, venía a decir que descubrí esta web hace casi 20 años, mientras estudiaba secundaria en el colegio Puertoblanco (Algeciras). Pillé a mi madre buscando información sobre el Opus Dei al poco de ser yo admitida allí, y simplemente recogí su testigo y leía(mos) vuestros testimonios día tras día, todas las tardes cuando salía de las clases de ese sitio. Gracias a que leía esta web, entre otras tantas cuyo nombre no me acuerdo y que, probablemente, no existan, nunca caí... Pero estuve a punto.

El Opus Dei tiene una arquitectura de captaciones muy potente, ojalá se les expropiasen todos los pisos que tienen en Algeciras (y en general) para que no hiciesen daño a más gente, pues gracias al documental y a la terapia estoy descubriendo cuánto daño me hicieron las actitudes que hay en esos círculos, sobre todo cuando decides alejarte de una profesora que constantemente te quiere llevar al "club", que no es más que el piso donde viven todas las numerarias de Algeciras.

Mi primer contacto con el Opus Dei fue cuando tenía unos 11 años. Personas de la familia pertenecientes a la Obra convencieron a mis padres para que me apuntasen a un club que tienen para niñas, se llama Dos Mares. No sé si sigue existiendo, y tampoco hay rastro en internet de él. Fui sólo 3 veces. De niña era muy tímida e introvertida, así que no encajé allí porque no conecté mucho con las niñas, y las numerarias querían forzarme a ser más habladora. Encima, las actividades la verdad es que daban un poquito vergüenza ajena. Recuerdo demasiado bien cuando reservaron un salón de actos de Algeciras y por mis movimientos "torpes" me hicieron sentir muy mal, además de ponernos unos vestidos rosas horribles que parecían del siglo pasado. Después de eso me sentí muy mal y no quise volver a ir.

Años más tarde acabé en el Puertoblanco por recomendación de estos familiares, ya que en mi instituto sufrí acoso escolar y al final ms padres acabaron cediendo. A fin de cuentas, sólo estaban buscando mi bienestar. Cuando entré estaba muy vulnerable por la traumática experiencia, así que ver a profesoras que te sonreían todo el rato mientras te daban una chapa sobre Dios, el Apostolado, etc., te llevaban a su terreno. Así que yo, que no era ni creyente ni practicante, empecé a pedirle a mi madre que me acompañase a misa de vez en cuando; también empecé a rezar, a leer la Biblia, me compré un rosario, me confesaba con curas de la Obra que me recomendaban las profes... Sin embargo, cuando rezaba no sentía nada, pero no podía decirlo. Mi madre estaba siempre muy pendiente de lo que pasaba en el colegio, me pedía que midiese bien mis palabras allí, porque es un ambiente muy, muy rígido... En fin, un sitio asfixiante, fascista, legtbifóbico...

El caso es que entre los 14-15 me pusieron a una profesora que vino nueva de otra ciudad, no recuerdo muy bien cuál. Y, al mismo tiempo, dos compañeras de la clase me empezaron a invitar a las actividades del club (no el Dos Mares), que como dije anteriormente es el piso de las numerarias. Viéndolo con perspectiva, me parece un poco "cutre" decirte que vas a un club juvenil cuando en realidad estás en ese piso con dos compañeras que son hijas de supernumerarios y sabes que quieren captarte. A la vez me presentaron a una nueva profesora numeraria del Puertoblanco, venía de otra ciudad (creo que Badajoz). Esta profesora empezó a ser súper maja conmigo, entablamos una amistad, aunque a veces me resultaba raro ser una niña de 14 años llevándose tan bien con una profesora. Quedábamos bastante estas dos chicas y yo con ella y otra profesora más, veíamos películas, charlábamos... Y con esta profesora nueva pacense a veces quedaba a solas y es como que intentaba moldear mi personalidad a una de la Sección Femenina: "Tienes que llevar el pelo más largo", "no debes de ser tan masculina", y demás ranciedades. Curiosamente ella estudió Bellas Artes y a mí me encantaba dibujar, así que quedábamos para dibujar y luego íbamos al oratorio a rezar. Claro, lo tendrían en la lista seguro. Pero conforme pasaba el tiempo sentía que algo no estaba bien en todo eso, y me acordaba de todo lo que veía en esta web.

Entonces la última vez que esta profesora dijo de quedar me negué me inventé una excusa. Me echó una mirada furibunda y, a partir de ahí, ya no teníamos el mismo trato, me hacía el vacío en los pasillos... Es evidente que veía que yo podía pitar, pero en el último momento me escapé. A partir de ahí mi visión sobre el colegio, mis compañeras y la fe cambió radicalmente. Estuve hasta 4º de la ESO y después me fui.

En fin, podría contar muuuchas más cosas que hay en ese colegio, pero sólo digo que el coste de las clases te lo vas a gastar después en terapia.

¡Un saludo y muchas gracias por lo que hacéis!

Dosmares





La persona más importante en el gobierno Vaticano.- Claudia Carrero


Oficial: desde 1 de marzo la persona más importante en el gobierno de Ciudad del Vaticano será una mujer

 

La Santa Sede ha confirmado oficialmente que, a partir del 1 de marzo, la hermana Raffaella Petrini se convertirá en la primera mujer en dirigir tanto la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano como la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Este nombramiento histórico marca un hito significativo en el gobierno de la nación independiente más pequeña del mundo, ya que la hermana Petrini supervisará tanto sus poderes legislativos como ejecutivo.

Su nominación ya había sido anticipada por el Papa Francisco durante una entrevista televisiva el 19 de enero, pero el anuncio formal del 15 de febrero todavía tenía un aire de cambio innovador. Sucederá al cardenal Fernando Vérgez Alzaga, miembro de los Legionarios de Cristo, que ocupa el cargo desde octubre de 2021 y dejará el cargo al alcanzar la edad de jubilación obligatoria de 80 años.

Continuar leyendo en Zenit

 





Invitación al zoom de Antonio Moya.- Carmen Charo

  

Invitación al zoom de Antonio Moya

Jueves, 20 de febrero a las 18.00 horas de España

Hablaremos de varios temas, pero sobre todo de la serie documental “El minuto heroico”, de la que ya se han estrenado los capítulos 3 y 4. También hablaremos de la salud del Papa. Os pedimos una oración por él.

Enlace para entrar

 





El minuto heroico. Yo también lloré al verlo.- Rodaballo

 

El Minuto heroico. Yo también lloré al verlo

Rodaballo, 19/02/2025

 

Tengo 67 años y fui numerario desde 1971 a 1991. Estoy casado y tengo dos hijas y dos nietos. Soy científico. He visto el documental dos veces. Lo veré más. Cada visionado es como una capa más de lasaña que se añade a esos 20 años de mi vida. Me asombré porque no recordaba escenas que había visto el día anterior o hacía dos días. Eso me sorprende aún más, porque mi formación profesional me hace estar muy pendiente de los detalles. Una posible explicación puede ser que cada frase generaba un shock en mi cabeza que me dejaba atontado un tiempo, tal vez suspendiendo la atención al recordar cosas que me habían pasado de manera idéntica a las que estaban narrando.

Lo vi con mi mujer. Le sorprendía que me iba anticipando a lo que iban a decir las numerarias, casi con las mismas palabras. Decía una frase y, acto seguido, alguna decía algo muy parecido. Sobre todo, me pasaba con las que habían estado más tiempo dentro. El primer capítulo me congeló por dentro; estaba seco. El segundo, en concreto lo de pedir dinero al secretario del centro, me rompió. Me rompió porque algún secretario me riñó por haber gastado 200 pesetas (poco más de un euro) en una semana, no una, sino bastantes veces. Era como si fueses un despilfarrador. Pedir dinero más de una vez era considerado un delito, un delito grave. Daba miedo: ¿por qué tenía que pedir permiso para comprar pasta de dientes? Si no hubiesen abducido a un niño de 13 años, esto no habría pasado. Mi padre no tuvo ninguna culpa; batalló como pudo para sacarme de allí, pero era “el enemigo de mi vocación y cooperaba con el diablo”.

En los dos siguientes capítulos, se me llenaron los ojos de lágrimas y se me hizo un nudo en la garganta. La segunda vez que lo vi, ocurrió lo mismo. Mi mujer me decía que yo siempre había afirmado que, en el Opus Dei, a las que peor se trataba eran las mujeres y, en especial, las numerarias auxiliares. Yo lo de la "tabla" lo veía como de un sadismo infinito. Me costaba aceptar lo de dormir en el suelo una vez por semana; no podía comprender cómo ellas podían dormir cada día. Entiendo que les pareciera mal que no diéramos las gracias, pero no las dábamos porque no podíamos hablar ni de ellas ni con ellas. Estaba prohibido: existía una comunicación restringida entre el director y la directora a través del telefonillo, con dos puertas de comunicación, cada una con su llave, y dos personas por cada lado para abrir y cerrar las puertas.

Mi mujer me preguntaba cómo era capaz de no verlas cuando servían en el comedor. Muy sencillo: “guardando/cuidando la vista”. Me preguntaba: “y eso, ¿cómo se hace?” La respuesta era: desenfocando la mirada, mirando al que tienes enfrente o lo que te estás sirviendo de la bandeja.

Estaba tan inmerso en el documental que, al irme a dormir, me di cuenta de que no recordaba los nombres de las numerarias que aparecían; incluso en el segundo visionado seguía sin recordarlos. Estaba dentro del documental, reviviendo el pasado. Sigo en shock. El documental debería ser de visión obligada para los padres que llevan a sus hijos a centros docentes del Opus Dei (o Fomento, lo que sea) o a clubs donde se pasa muy bien, hasta que te plantean “la crisis de la vocación”.

Muchas gracias por dar la cara por todos nosotros. Muchas gracias, porque gracias a vosotras escribí mis recuerdos, y son impresionantes. Muchas gracias, Agustina. Muchas gracias a los que escribís con mayor frecuencia.

Debido a las dudas sobre cómo hice para salir (¿cómo conseguí el dinero?), llamé a una persona fundamental en mi salida que me ayudó a hacer una operación en el banco de la que no me acordaba. Esto facilitó el tránsito hacia la libertad. Hubo tres personas que jugaron un papel brutal en mi salida, y no me acordé de ello hasta ver el documental por segunda vez. Ahora esa persona no vive en España, pero recordaba perfectamente todo lo que hicimos hace 30 años para conseguir que mi sueldo fuese a mi cuenta y no a la cuenta mancomunada con otros dos miembros del Opus. De esa cuenta solo se podía disponer con dos firmas. Le di las gracias de corazón.

La salida fue el paquete completo: visita a la cuarta planta de la Universidad de Navarra (Psiquiatría), carta al Padre, la dispensa y la espera de la carta con la dispensa (carta que nunca vi), y aguantar las faltas de respeto, los gritos y las amenazas de condenación eterna por parte del director que gestionó la operación. ¡Viva la caridad cristiana!

El documental no solo revivió mis recuerdos, sino que me hizo buscar entre mis cosas esas que quieres tirar pero no tiras. Encontré hasta la agenda Luxindex... Encontré papeles sumamente interesantes de ese momento de mi vida que no recordaba y que confirman la importancia que, para el Opus, tienen quienes trabajan fuera de la organización.

¿Es bueno recordar? Sí.

Un abrazo muy fuerte y, cuidaos mucho.

Rodaballo




 

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